Breve historia del doughnut

Hace poco tiempo se celebró el 78º Día Nacional del Doughnut, donut como conocemos en España o donas, como se conoce en Sudamérica. Se trata de una masa frita con un agujero en medio que queda como una rosquilla y a la que puede incorporársele un glaseado, chocolate negro, blanco, rellenos de mermelada, etc. Un distribuidor de masas congeladas en Castellón puede sorprendernos con propuestas tan deliciosas como éstas.

El origen de este dulce

Su origen se remonta entre los siglos XVIII y XIX gracias a los colonos holandeses que desembarcaron en Nueva Ámsterdam, hoy conocido como Manhattan. Consigo llevaron la receta de lo que se conoce como olykoeks, una especie de bollos fritos en aceite muy conocidos en los Países Bajos.

Elizabeth Gregory, los preparaba de forma original, aunque en el centro de la masa incorporaba nueces y diferentes especias. De aquí nació el nombre de Doughnut, literalmente masa de nuez, pero se debió a su hijo, Hanson Gregory, quien lo ideó en 1847.

Como en muchas ocasiones, al hacer este bollo, la zona del centro quedaba cruda o sin hacer correctamente, se decidió hacer un agujero, ahorrando masa para la producción y permitiendo que el bollo se friese de forma uniforme, consiguiendo un excelente sabor.

Desde ese momento ha habido una gran evolución y aunque tienen una gran fama en todo el mundo, la mayoría de ellos se hacen de forma industrial. Lo mejor es probar una receta casera, donde solo lleva leche, mantequilla, azúcar, harina y huevos, creando un delicioso dulce al que muy poca gente puede resistirse.